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domingo, 3 de marzo de 2013

Coco Chanel



 El 19 de agosto de 1883 en Saumur, Francia, nació Gabrielle Bonheur Chanel, más conocida como Coco Chanel. Su padre era un vendedor ambulante y su madre una ama de casa, ambos de escasos recursos. Sobrellevó a duras penas sus primeros años de infancia junto a sus cuatro hermanos en una permanente situación de escasez. A la edad de diez años, su madre murió de tuberculosis y su padre se desentendió de ella, enviándola al condado de Auvernia junto a sus hermanos, dejándolos en un orfanato.El abandono de su padre, la muerte de su madre y la soledad espiritual marcaría para siempre la actitud de Coco hacia la vida. En el orfanato pasó los siguientes seis años aprendiendo a cose, descubriendo así su especial habilidad . Para entonces, la que luego sería Coco Chanel se había convertido en una fantasiosa adolescente de diecisiete años que no aceptaba su pasado, y comenzó a inventar una biografía llena de novelerías. 

Sus ansias de libertad e independencia la empujaron a abandonar el orfanato y a colocarse como dependienta en una mercería de Moulins, trabajo que compaginaba con sus actuaciones en La Rotonde, un lugar de diversión para los oficiales del ejército, donde dejaba oír su voz con temas como Qui qu'a vu Coco?, una tonadilla popular que narraba la historia de una muchacha que había perdido a su perrito Coco. Fue allí donde comenzaron a llamarla la petite Coco.

 A los veintidós años, se enamoró perdidamente de Étienne Balsan, un joven burgués adinerado con el que mantuvo una relación de seis años. Balsan la arrancó de su vida provinciana para mostrarle una existencia de lujo y ocio entre fiestas y carreras de caballos. Pero Coco quería trabajar, así que habló con Balsan para que éste financiara la apertura de una sombrerería; mientras él maduraba la idea, ella aprovechó para fugarse a París con Arthur Boy Capel, un jugador de polo que era uno de los mejores amigos de Étienne. Ya en París, Mademoiselle Coco seguía aferrada a la idea de abrir una casa de modas; sin embargo, como Capel no tenía dinero, se vio obligada a pedírselo a su antiguo amante. En 1914 compró en las Galerías Lafayette varias docenas de sombreros que ella misma reformó y luego los sacó a la venta. Sus sombreros obtuvieron un éxito inesperado, por lo que Coco no lo dudó ni un momento: lanzó su propia línea de moda, que consiguió notable aceptación entre sus clientes, muchas de las cuales eran antiguas amantes de Balsan. Con los beneficios abrió su  primera tienda, “Chanel Modes”en el N° 21 de la Rue Cambon en París. 

“Chanel Modes”

Poco después se lanzó a la apertura de una segunda en la elegante y veraniega villa de Deauville, donde impuso su moda entre la gente "chic" de la época, y luego una tercera casa en Biarritz. Para entonces Coco tenía bajo sus órdenes a 300 empleados; pero, en el terreno sentimental, las cosas no le iban tan bien. Los rumores de infidelidad que corrían sobre Capel se vieron confirmados cuando él le comunicó que la dejaba por una aristócrata, con la que se casó en 1919.
charming chemise dress


Cuando el 28 de junio de 1914 estalló la Primera Guerra Mundial, Coco se dio cuenta que los nuevos tiempos exigían un estilo mucho más deportivo y funcional, adaptado a las nuevas circunstancias. Lo primero que hizo fue suprimir el corsé del traje femenino para dar mayor libertad de movimientos a las mujeres. Dos años más tarde introdujo el punto en sus colecciones, un tejido que nadie había utilizado hasta entonces para la alta costura pero que encantó a sus clientes. Con punto confeccionó el jersey, una prenda casi masculina, que fue seguida de la charming chemise dress, un vestido-camisa sin cintura ni adornos que realzaba el busto femenino, sobre el que se imponía llevar perlas.
En este innovador estilo realizó faldas plisadas de estilo marinero, trajes de talle bajo, pijamas playeros, impermeables e, incluso,pantalones femeninos. Fue ella quien lanzó el impermeable, los trajes de tweed escocés con bisutería llamativa, el zapato de punta redonda y, por supuesto, el célebre bolso con cadenitas doradas que se llevaba en bandolera. Creó también el célebre traje negro  que, en diversos modelos, ha sido desde entonces portada de todas las revistas de modas. Y no cabe olvidar el conjunto que lanzó en 1925 y que se convertiría en la estrella de la firma: un traje con falda y chaqueta a juego, de manga larga, sin cuello y ribeteado.





Al comienzo de la Segunda Guerra Mundial Coco hubo de cerrar de nuevo sus salones, pero continuó viviendo en la capital parisina. Conoció entonces a un diplomático alemán, Hans von Dincklage, que se convirtió pronto en su amante. En agosto de 1944 fue detenida bajo la acusación de colaboracionismo y, tras este episodio, se exilió en Suiza. Durante los años en que permaneció retirada del mundo de la moda asistió al triunfo del "New Look" que imponían de Christian Dior y Balenciaga. Durante esta etapa pasaron por su vida Igor Stravinsky, el duque Dimitri de Rusia, el duque de Westminster, el cual la abandonó tras diez años de relaciones porque no podía darle hijos, y, finalmente,  el artista Paul Iribe, en el que creyó haber encontrado al hombre de su vida. Por desgracia falleció de infarto tras un partido de tenis.

Otro de los revolucionarios aportes de Chanel a la moda femenina fue el zapato de tacón bajo. Fue un lanzamiento subversivo, en plena década de los años cincuenta, cuando los zapatos de tacón de aguja se hallaban en su apogeo. Junto a Raymond Massaro colaboró en la creación de un modelo de zapato realizado en dos tonos: el cuerpo y la parte del talón eran de color beige para alargar ópticamente la pierna, mientras que la puntera de color negro hacía que el pie pareciese más pequeño.En 1954, con setenta y un años, reabrió su casa de modas porque, como le dijo a Marlene Dietrich, se aburría. Consumida por el reumatismo y la artritis, pero sin haber dejado ni un momento de poner alfileres.
Dominada por la artrosis y la morfina, el 10 de enero de 1971, cuando tenía 87 años, Chanel salio a pasear desde su departamento ubicado en el Ritz con vista a la Place Vendome, y cuando volvió al hotel se sentó a ver la televisión mientras le preparaban la cena. Así, se quedó dormida para no volver a despertar jamas. Con ella estaba su sirvienta personal en el momento de su deceso

La moda se pasa de moda, el estilo jamás




jueves, 21 de febrero de 2013

Segunda década: 1910-1920



En esta segunda década del siglo XX la moda se podía diferenciar en dos partes muy distintas: la moda en los años que precedieron a La Primera Guerra Mundial, en la que la ropa era muy ajusta, poco practica y buscaba solo la belleza, y la moda durante la guerra y los años que las sucedieron, en las que la ropa era mas suelta, mas practica y no solo buscaba la belleza, también la comodidad. En esta época la moda fue muy importante e influyente ya que marco la división de clases, ya que solo las clases sociales muy altas, eran las únicas capaces de poder importar sus vestidos o las telas de Francia, con tal de estar a la moda. Las clases medias pretendían seguir este modelo, pero sus recursos no eran suficientes para mandar hacer su costo modelo de vestido tan caro en las grandes casas de costura en París. Y la clase baja esa era la que menos se preocupa por vestir bien. En 1910 se produjo un cambio rotundo en la moda, influenciado por el "Ballet Ruso" que recorría los escenarios europeos. Los colores llamativos y la onda oriental, reemplazó la hegemonía en tonos pastel y las faldas largas. Bailarinas como la sensual y enigmática Mata Hari, se transformaron en iconos de belleza seguidos mundialmente. Gracias a esta nueva moda las mujeres se atrevieron a desafiar los sólidos principios morales que las ataban y comenzaron a mostrar el cuerpo, lo que por supuesto no fue posible sin escándalo eclesiástico y machista de por medio. Los cuellos "hasta las orejas" dieron paso al escote en "V" y las faldas se acortaron levemente, dejando al descubierto los tobillos, cosa que también causó estupor en la época porque durante siglos las piernas femeninas habían sido el símbolo erótico que "provocaba la lujuria en los hombres" y que por lo tanto, debían ser escondidas. 

Corsé recto

El periodo que precedió la Primera Guerra Mundial se caracteriza por ser el apéndice de la moda recargada propia de la Belle Époque, así como por la aparición de una silueta que tiende hacia la verticalidad en la mujer.Esto causa que se pongan de moda los corsés rectos, que consiguen que no se marque ni pecho ni cintura, y largos y las faldas con poco vuelo acompañadas de una sobrefalda, de forma que el look unisex o andrógino se generaliza dandole a la mujer una "imagen de barril".En esta década el uso del maquillaje era habitual, pero el resultado deseado era muy natural. Ya los rostros blanco y empolvados no se veían demasiado. Helena Rubinstein proponía polvos rosas para dar una aspecto mas saludable. Por otro lado Elisabeth Arden abre su primer salón de belleza en donde proponía a las damas de la alta sociedad tratamientos faciales para mejorar la calidad de la piel. Las dos mujeres de la belleza sacaban al mercado novedosos productos que fueron muy bien aceptados por las mujeres. 


La Primera Guerra Mundial aceleró los cambios en varios campos de la sociedad y cultura: un número cada vez mayor de mujeres con estudios superiores, la fascinación por los deportes, y el uso generalizado de los automóviles, dando lugar a un nuevo estilo de vida y de vestir. En consonancia con ese estilo las mujeres usaban cada vez más a diario el traje sastre, puesto que tenia mayor funcionalidad y era más barato, lo que convivia con las creaciones propias de los modistos de alta costura que, fieles al espíritu del Modernismo, proponen para la mujer un canon de belleza combinación de elegancia y opulencia que requiere seguir usando los incómodos corsés para conseguir la silueta en S oponiéndose a la moda de los coses rectos.
El diseñador de alta costura Paul Poiret, decide prescindir de los corsés para crear un nuevo estilo de moda femenina cambiando la silueta al estilo helénico. Pero este estilo era bastante incómodo ya que las mujeres tenían inmovilizadas las piernas con la desprestigiada falda trabada, que las obligada a andar dando pasitos minúsculos Sus diseños estaban influenciados por temas orientales, introdujo en este sentido el turbante como tocado de mujer.
En estos momentos el artista granadino Mariano Fortuny inventa un vestido plisado que estaba inspirado en la silueta femenina de la antigua Grecia. Solía emplear seda y consigue aunar belleza, comodidad, sobriedad, a través del tejido noble que cambiaba de tonalidad y brillo con el movimiento. Él mismo teñía la tela consiguiendo colores delicados, o bien la estampaba en numerosas ocasiones con motivos japoneses.  Lo llevaron las mujeres más bellas e importantes del momento. Durante la guerra, no estaba bien visto malgastar dinero en maquillaje, así que solo usaban un poco de labial rojo y vaselina que aportaba brillo a los parpados. El cabello, que hasta entonces lucia ondulado comenzó a peinarse con raya al estilo Lillian Gish, que para entonces era el ideal a seguir por las mujeres. El atuendo masculino sufre modificaciones pequeñas como chaqueta más holgada y pantalones más estrechos en los bajos para favorecer el movimiento.



Boa de plumas
Después de la Primera Guerra Mundial, tras recuperarse de los daños provocados por un conflicto armado, se producen cambios importantes, se empieza acelerar el ritmo de vida de la gente y esto provoca cambios en la vestimenta de la mujer: se acorta la falda del tobillo a la rodilla y la falda campana dio paso a los cortes rectos "tipo tubo". El peinado se hace más sencillo a modo de melena corta adoptando así un estilo masculino a lo garçonne rechazando el realce del busto o la cintura, que dio lugar a lo que se conocerá como estilo art decó. La sencillez del vestido hace que se complementen con boas de plumas y otros accesorios. Surgen prendas específicas de playa, y costumbres como nadar y tomar el sol. La diseñadora y modista Cocó Chanel, tuvo un papel decisivo en el cambio de indumentaria femenino e introdujo un nuevo concepto de elegancia femenino. Diseñó ropa juvenil cómoda, que daba a la mujer un aspecto esbelto y chic, y ademas otra de sus importantes contribuciones a la moda es la ostentosa bisutería que diseñó. También creó los trajes de punto, tejidos finos que otorgaban más y mejor flexibilidad para la nueva mujer, la que además ponía énfasis en la práctica deportiva, incentivada por la reciente costumbre de ocupar el tiempo en algo útil. La mujer ya no era una utilidad en sí, sino que "hacía" cosas útiles. En esta década aparecieron las primeros revistas de la moda donde se disponían las novedades de este género.


Primeras revistas

Primeras revistas































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